Latest Entries »

ODISEA EN EL LAVADERO DE COCHES

ODISEA EN EL LAVADERO DE COCHES

El Hombre Solo estaba recordando lo que le contó Merlin sobre la visita de la Mujer de Enfrente pero Había algo que no sabía, y era eso del “lio en el lavadero de coches”. Entonces decidió ir a verle.

–Hola Merlin, vengo a que me cuentes que es eso “del lio en lavadero de Coches”.

–PUES VERÁS AMIGO MIO,JAJAJA, NO ME LO RECUERDES, JAJAJA, NO SABES LO QUE ME PUDE REIR CUANDO ME LO CONTÓ EL HOMBRE DE LA GASOLINERA.

–Estaba yo lavando, Me contó el Hombre de la Gasolinera…  lavando un coche cuando apareció la Mujer Solitaria y se metió debajo de los chorros de agua, no veas como chorreaba, la camiseta blanca empapada se le pegaba al cuerpo…

… –Todo  el pecho empapado  y sin sujetador se le marcaba por entero los pezones de punta intentaban romper la camiseta.

–Me miraba sonriendo con los brazos abiertos, Yo viéndola tan mojada, sentí pena, Se va a constipar pensé.

–La vi sonriendo con los brazos abiertos y toda mojada.

–No me pude aguantar y pasando por los chorros de agua me lancé donde estaba ella quitándole la ropa mojada para que no se constipara y traté de sacarla de los chorros.

–Estaba desnuda y se resistía a salir tirando de mí, Ella trataba de quitarme la ropa que también la tenia empapada.

–Qué caritativa es, pensé, trata de quitarme la ropa mojada para que no me constipe.

–Ella me quitó la ropa de golpe, tiró mis pantalones y se abalanzó sobre mi dándome besos y acariciándome todo el cuerpo, entonces yo para que no se enfadara la acaricié también todo el cuerpo yo no podía aguantar más  y allí mismo hicimos el amor…

– De pronto oí un claxon de alguien que estaba en la fila del lavadero y se impacientaba,

Yo no hice caso estaba en la gloria abrazado a La Mujer Solitaria tumbados en el suelo haciendo el amor.

– De repente, en el mejor momento sentí unos golpes fuertes en mi espalda, Estaba yo encima de La Mujer Solitaria absorto, levanté la cabeza y vi a La Mujer de Enfrente que era la del coche que esperaba para lavar, me había visto entrar y pasó por debajo de los chorros de agua a ver porque no salía.

–Estaba empapada con la blusa y la falda pegadas al cuerpo, de tal forma se le marcaba por entero dejando ver un cuerpo precioso.

–Me levanté de golpe y la Mujer de Enfrente se tiró encima de la Mujer Solitaria tirándola de los pelos, yo intenté separarlas y me gane un puñetazo en un ojo que me tuvo un rato sin poder ver.

–Cuando ya pude ver algo vi que estaban fuera del lavadero liadas a golpes con los tubos de las aspiradoras.

–Me acerque corriendo a separarlas por que La Mujer Solitaria estaba completamente desnuda luchando con La Mujer de Enfrente que tampoco tenía ropa, así que agarre a cada una por un brazo e intente llevarlas dentro de la oficina.

–Entonces me di cuenta que la gente que pasaba se había quedado a ver el desarrollo de la pelea y en ese instante observé que yo también estaba desnudo.

–Me tapé como pude mis partes íntimas y miré a los transeúntes que se habían arremolinado en la acera de enfrente y se estaban partiendo de risa…

–Yo no sabía dónde meterme las risas de la gente eran ensordecedoras…

–Yo viendo a la gente tan animada, deje de taparme e intenté separar a las mujeres.    

–De repente, apareció el Perro Gorilero corriendo frenético hacia mí, el perro es de mi compañero que le gusta la caza de gorilas.

 –Yo ya conocía la historia del  Perro Gorilero y al ver colgando mi miembro el perro se lanzó como un loco  a por él.

–Entonces las mujeres que ven al perro intentando tragarse lo que más les gustaba a ellas de mi y viendo que el perro lo tenía en la boca, cogieron cada una de una pata al perro y tiraron con tanta fuerza que casi lo rajan, el perro dando alaridos soltó mi miembro y las dos mujeres empezaron a acariciarme el miembro y a besarlo, mientras el público aplaudía

–Cuando ellas se dieron cuenta que yo estaba bien se dieron la vuelta cogieron su ropa y cada una se fue por un lado dejándome allí solitario.

RECORDANDO EL CONSEJO DE MERLIN

RECORDANDO EL CONSEJO DE MERLIN

El Hombre Solo recordaba con tristeza el mal rato que paso aquel día, se encontró con la Mujer Policía totalmente entregada y no pudo seguir, soy muy mayor, no puedo hacerla daño, por eso me fui.

El Hombre Solo sentado en su banco preferido seguía pensando en la Joven de la Ribera recordando las palabras de Merlin:

¡¡NO DEJES DE HACERLO HOY, ES POSIBLE QUE MAÑANA NO PUEDAS, RECUERDA AQUÍ Y AHORA!!.

AQUÍ Y AHORA, se dijo, –Palabras de Seneca cuando dijo: Pienso luego existo.

–Pero Yo, No sé no puedo hacer eso, ella es una niña.

La Mujer Policía salió de la comisaria sin rumbo, necesitaba relajarse, sonrió recordando al Hombre Solo y se dispuso a ir a la ribera a ver si podía encontrarle.

–Me excito solo con pensar en él, le amo ya no lo dudo, es un hombre excepcional, cariñoso, sensible y guapísimo, me lo comería a besos si le encontrara ahora mismo.

–Aunque el mayor deseo que tengo en estos momentos es hacer el amor con él, abrazarle con pasión y sentir su virilidad contra mi cuerpo.

–No aguanto más, mi cuerpo le desea, la Mujer Policía entusiasmada con sus pensamientos se estaba excitando y deseaba desesperadamente encontrar al Hombre Solo,

Caminaba sin darse cuenta donde estaba ensimismada con sus pensamientos, de pronto una voz la hizo volver a la realidad.

–¡¡HOLA!!, Buenas tardes.

  Se volvió con entusiasmo al reconocer la voz, había pasado por delante del hombre que se había puesto de pie al verla y ella no se había dado cuenta.

–¡¡¡HOLAAAA!!!, Dijo y corriendo se abrazó al hombre.

La Mujer Policía no cabía en sí de gozo, abrazada al hombre le besaba en el cuello en las mejillas y terminó besándole en los labios con un beso de amor interminable.

El Hombre Solo sorprendido por tanta euforia abrazó a la mujer por la cintura y correspondía a sus besos agradecido.

–Te quiero, dijo la Mujer Policía, el hombre emocionado la apretó contra su cuerpo y la besó.

–Yo también te quiero, eres una joven preciosa y  me siento halagado.

El hombre se separó un poco, la besó en las manos y se sentaron en el banco.

El Hombre Solo la miró y su semblante se entristeció al ver la cara de niña de la joven de la ribera,  la tenía roja producto de su fogosidad, el hombre adivinando lo que la pasaba, le acarició la cara y la besó en la frente…

–Soy muy mayor, pensó mientras le acariciaba las manos, la mujer apoyo su cara en el pecho del hombre y entremetió su mano por la camisa acariciándole el pecho.

El hombre recordó las palabras de Merlin, “NO LO DEJES PARA MAÑANA, ES POSIBLE QUE YA NO LO PUEDAS HACER”, recordó las otras palabras que no se le iban de la cabeza cada vez que estaba con la joven,,, “AQUÍ Y AHORA”,,,

–No puede ser es un crimen, pensó, –Pero si es una niña y yo soy muy mayor, no puedo, no puedo.

El Hombre Solo se sentía feliz abrazado a  la Mujer Policía, cerró los ojos y sin darse cuenta su mano comenzó a acariciar el pecho de la joven, el hombre había introducido su mano por el interior de la blusa de la mujer y acariciaba el pecho distraído.

El hombre absorto con sus pensamientos no se daba cuenta de lo que hacía pero en su interior  sentía la suave piel y la dureza de los jóvenes senos de la mujer, sus dedos rozaban los pezones que se erguían satisfechos al sentir las caricias.

La Mujer Policía excitadísima suspiraba abriendo la boca para tomar airea apretándose contra el cuerpo del hombre que  seguía acariciándole el percho, la mujer entusiasmada con las caricias del hombre bajó su mano hasta el pantalón y sintió la dureza del poder del hombre que estaba enorme.

La rozó con sus dedos sintiendo como se erizaba y empinaba queriendo salir de su cautiverio, la mujer ya no aguantó más y sin dudarlo agarró eso tan duro apretándolo con su mano.

El Hombre Solo al sentir el apretón abrió los ojos y se dio cuenta de lo que estaba haciendo, nervioso y avergonzado, intentó sacar la mano del interior de la blusa de la mujer todo lo rápido que pudo.

Pero La Mujer Policía le sujetó la mano y le dijo:

–No saques tu mano, sigue con lo que estás haciendo, me está gustando y abrazada a su cuello le besó en los labios  llena de pasión.

El hombre sintió el calor de los besos de la mujer, los labios le ardían, quemaban por la excitación que estaba sintiendo y el hombre se dio cuenta que la mujer estaba deseosa de hacer el amor y totalmente entregada,

La miró, ella tenía los ojos cerrados, estaba bellísima por la excitación.

El hombre le acarició la cara y la besó en la frente, la mujer poco a poco se fue serenando, miró al hombre y le vio preocupado.

–¿Qué te pasa, por qué estás tan serio?.

–Esto no puede ser, dijo el hombre, –Soy muy mayor.

–No eres mayor, me gustas y estos momentos se van a repetir, no te quiero perder, el hombre la abrazó, su cuerpo vibraba por la emoción de tenerla en sus brazos y sentir el amor que ella le daba.

La mujer sintió la vibración del  cuerpo del hombre y enternecida le besó en los labios.

Se pusieron de pie y comenzaron a caminar, el hombre paso un brazo por los hombros de ella que se acurrucó mimosa en el cuerpo del hombre.

Llegaron a casa de la mujer y el hombre la miró, la vio sonriendo llena de felicidad, se sintió contento y la besó  en la frente a la vez que le acariciaba la espalda.

–Espero volver a verte, dijo ella.

–Claro que sí, dijo el hombre y se marchó caminando contento, había pasado unos momentos de felicidad enormes.

EL AMOR DE LA MUJER POLICÍA

EL AMOR DE LA MUJER POLICÍA

Esto sucedió hace tiempo, se dijo el Hombre Solo.

…La Mujer Policía, conducía despacio, iba pensando en el hombre del banco…

¡Madre mía qué impacto me ha causado ese hombre! Exclamó, no dejo de pensar en él, a cada momento lo tengo en mi memoria.

Es un Hombre Solo Maravilloso, se dijo sonriendo.

Fue impresionante sentir la vibración de su cuerpo cuando le abracé, es un Hombre Solo, necesitado de cariño y yo estoy dispuesta a darle un poco de afecto.

Sin pensarlo dos veces aparcó el coche y caminó hacia la ribera del río pensando en el banco del paseo donde se encontró con el Hombre Solo.

Su corazón dio un brinco cuando lo vio sentado en su banco, la emoción no la podía dominar, al verle le habían entrado  unas ganas enormes de abrazarle y sentir su fuerte pecho contra el suyo.

Llegó a su altura y el hombre no se había dado cuenta…

¡HOLA! Dijo con entusiasmo… ¿Cómo estás hoy?

El Hombre Solo se levantó y tomando las manos de la Joven las besaba sin parar. La miró a los ojos y no pudo evitar que sus ojos se humedecieran al recordar el abrazo tan cariñoso que le dio aquella noche que se encontraba tan hundido.

La Mujer Policía viéndole tan emocionado le pasó los brazos por el cuello y le abrazó con fuerza, el Hombre Solo la abrazó por la cintura apretándola contra su cuerpo, mientras unas vibraciones de placer recorrían todo su cuerpo.

La Mujer Policía emocionada por tanta delicia le besó en los labios con amor, El Hombre Solo le devolvió el beso mientras su cara cambiaba mostrando una alegría desconocida desde hacía mucho tiempo.

Hacía tanto tiempo que no recordaba unos besos así

La Mujer Policía se sentó en el banco y El Hombre Solo se sentó a su lado, la Mujer se cogió al brazo del hombre y apoyó su cabeza en el  pecho del hombre, la mujer sentía el sonido del corazón del hombre que latía muy alborotado.

Sonrió satisfecha y acarició la cara del hombre…

Soy muy mayor, dijo el Hombre Solo…

A mí eso no me importa, dijo la Mujer Policía, además no me parece que seas tan mayor.

Es guapísima, se dijo mirándola embelesado

Se pusieron de pie y caminaron en dirección hacia la casa de la Mujer Policía.

La Mujer Policía iba abrazada al Hombre Solo, se sentía feliz notaba la dureza del antebrazo del hombre y la fortaleza de su pecho…

Es un atleta, se dijo, apretándose aun más al hombre y acariciándole el pecho. –Tengo que retenerle, me gusta.

¿Quieres pasar y tomar algo? Dijo ella acurrucándose cuando llegaron.

NO…NO… Esto no puede ser… soy muy Mayor.

–No eres mayor, me gusta cómo eres.

El Hombre Solo la abrazó y la beso en la frente, la Mujer Policía llena de pasión se colgó de su cuello y le besó con fiereza en los labios.

El Hombre Solo le devolvió el beso, le acarició la cara la miró con ternura y se marchó con la cabeza agachada.

La Mujer Policía le miraba viendo como sus hombros se movían con convulsiones bruscas.

Parece que se va llorando, se dijo, creo que estoy totalmente enamorada de él.

La Mujer Policía se sentía feliz, el Hombre Solo le parecía un ser extraordinario, un hombre atractivo.

Estoy segura que puede hacer feliz a una mujer si se lo propone, se dijo con entusiasmo.

–Me gustaría ser Yo esa mujer, dijo cerrando los ojos sintiéndose en la cama abrazada por el Hombre Solo.

El Hombre Solo caminaba para su casa entristecido, las lágrimas habían brotado de sus ojos al despedirse de La Mujer Policía.

No puede ser, se dijo… –Soy muy Mayor, ella no debe tener más de 30 años o quizás menos… No puede ser, se repitió…Me estoy enamorado de ella… No puede ser…

LA MUJER POLICÍA APARECE EN TELEVISIÓN

El Hombre Solo seguía recordando a la joven de la ribera: Estaba Yo desayunado plácidamente en mi casa sentado en la mesita del salón viendo las noticias en la televisión, tenía  una taza grande de café con poca leche en la mano… De pronto casi se me cae la taza.

–¡¡ES ELLA MADRE MÍA QUE GUAPAAA!!, Exclamé viendo a la mujer que aparecía en televisión.

Estaban entrevistando al inspector jefe del departamento de homicidios y Yo viendo a la mujer me quedé sin  habla.

–Es ella es la joven de la ribera y es policía, la jefe del departamento de homicidios, madre mía que cargo tiene siendo tan joven.

–Me he enamorado de una Mujer Policía, jovencísima, me pasa cada cosa.

Recogí los aperos del desayuno y me senté cómodamente en  un sillón con un libro en la mano.

–Me apetece leer un poco y así no pienso en nada, solo en la lectura.

El Hombre Solo sonrió, esto paso hace tiempo, ya somos muy amigos la Mujer Policía y Yo, sigo estando enamorado de ella pero soy muy mayor no puedo hacerla daño.

Ella dice que está enamorada de mí, ¿Pero cómo puede ser eso si no tiene más de 30 años? No puedo hacerla daño, Yo tengo más de 60 años.

A veces cuando estoy con ella se me van las manos ante tanta belleza y el amor que ella me da, Recuerdo un día que estaba yo meditando y …

RECORDANDO A LA MUJER POLICÍA

El Hombre Solo, seguía sentado en su banco preferido de la ribera del río, estaba meditando con sus recuerdos, se sentía agusto

Recuerdo el día que descubrí que la joven de la ribera era policía

Estaba yo llegando a la ribera, caminaba por la avenida cuando la policía detuvo a un conductor en la entrada de la gasolinera, recuerdo la llegada del coche camuflado a la gasolinera  y a la mujer que se bajo del vehículo.

¿Es posible que sea ella?, me pregunté… ¿Es posible que sea policía?

No importa la chica es preciosa, creo que estoy enamorado,… me gustaría volverla a ver, sonreí.

 –Si la vuelvo a ver pasar la diré algo a lo mejor se sienta en el banco conmigo… jejeje sonreí.

 –Será algo imposible.  No sé por qué pienso en esa Joven, yo soy muy mayor para ella, pero estoy enamorado de ella, de ilusión también se vive, me dije animado.

Estaba yo abstraído con mis pensamientos, cuando de pronto el sonido de unos tacones golpeando contra el suelo me hizo dar un salto que del impulso di unos traspiés quedándome  de pie mirando como un tonto a la joven que se acercaba.

Es la joven del otro día, es la joven de la rivera, me dije alegremente para mis adentros.

Hoy la digo algo, pensé continuando de pie admirando su belleza me fijé en sus vestimenta.

La joven hoy viene vestida con pantalón vaquero y una camiseta de color burdeos, que realza aun más su figura, me dije embobado, la camiseta se ceñía y dejaba ver unos  pechos preciosos, ni muy grandes ni muy pequeños, me fijé un poco más en ellos, quizás más pequeños que grandes, me dije..

 –¡¡¡MADRE MÍA QUE FIGURA!!! Exclame para mis adentros, antes solo me había fijado en sus piernas, la mujer ya estaba llegando donde yo estaba.

La Joven me miró y sin decir ni pio pasó de largo con unos andares que  parecían los de una modelo cuando desfilan por la pasarela…Yo me quedé embelesado mirándola no fui capaz de decir ni un palabra.

¡¡¡Madre mía que garbo!!!, Y que guapa es, dije para mí cuando ya había pasado.

Me parece muy joven para ser policía.

Me volví a sentar contento sin dejar de recordar los andares de la joven.

Ahora la he mirado bien la cara, es guapísima, me parece muy joven para ser la mujer que se bajó del coche de policía, aunque por el tipo se parezca, me dije sonriendo.

Aquel día La tarde era agradable recordó el Hombre Solo, ayudaba a meditar y a mí no se me iba de la memoria el impacto que me causó la  joven. Recuerdo que fui a contárselo a Merlin.

El Hombre Solo meditaba pensando en ella…

Por su amor bebo los vientos

Esto es una locura

Pongo todos mis sentimientos

Creo que no tengo cura.

Hago una consulta a mi amigo

Para ver si con ella me ayuda

Y lo único que consigo

Es que me aumente la duda.

Es la joven de la ribera

Que viene andando con garbo

Su amor yo quisiera

Esta vez le tiro un dardo.

Es muy joven la mujer

Y yo soy un hombre mayor

No debo suspirar por ella

No sé si la volveré a ver.

Es la joven de la ribera

La que me ha absorbido el seso

Yo ya no soy el que era

Mi amor es de mucho peso.

Viéndola me siento feliz

y ahora siento tristeza

No he cometido desliz

¿Por qué toda esta maleza?.

En el estomago se me forma un nudo

y no traga mi garganta

Este amor se pone crudo

y todo se me atraganta.

 Porqué tiene que ser así,

porqué este dilema tan grande

 Si yo la amo porque sí,

Que importa lo que el cielo mande.

LA MUJER DE ENFRENTE

LA MUJER DE ENFRENTE

–Ahora que he recordado la visita que hizo el Hombre de la Gasolinera a Merlin, se me viene a la memoria lo que me contó Merlin sobre otra visita.

–PUES VERÁS AMIGO MIO, HA VENIDO A VERME UNA MJUJER Y VERÁS LO QUE ME HA CONTADO:

–Hola Merlin, soy La Mujer de Enfrente de la gasolinera.

–HOLA MUJER, YA SÉ QUIEN ERES Y TAMBIÉN ME SÉ EL LIO QUE TUVISTE EL OTRO DÍA EN EL LAVADERO.

–De eso quería hablarte a ver qué opinas.

– PUES DE ENTRADA TE DIRÉ QUE ME HE DIVERTIDO MUCHO CUANDO ME LO CONTARON, JA JA JA.

La mujer de enfrente recordaba el trance que había pasado en el lavadero de la gasolinera y se reía interiormente… estaba recordando la conversación con la Mujer Solitaria hace un rato….

… Ha venido La Mujer Solitaria a verme y hemos estado hablando mucho rato y al final terminamos riendo del espectáculo tan estupendo que dimos para algunos espectadores… Ja ja ja…

… Pero para lo que ella realmente ha venido a verme es para decirme que no quiere ver más al hombre de la gasolinera, que ella se ha enamorado de un Hombre con Canas y Barba de cuatro días que conoció en un ascensor…

… Me contó que ese hombre, con el ascensor lleno de gente, le subió la falda y empezó a acariciarla entre las piernas con suavidad… Me dijo que se quedó entusiasmada con el placer que le dio ese hombre al que solo vio la cara cuando salió del ascensor porque estaba de espaldas…

… Ella había ido a la gasolinera a despedirse y mandar a freír espárragos al hombre de la gasolinera. Porque estaba harta de que viniera a mi casa a hacer el amor conmigo y se metió en el lavadero porque vio que el Hombre de la Gasolinera estaba allí  dentro y de pronto le cayó encima todo el chorro de agua y el hombre de la gasolinera se lanzó sobre ella le quitó la ropa y la acarició todo el cuerpo y ella ya no pudo aguantar más cuando el hombre le paso la mano por entre las piernas y allí mismo hizo el amor con él…

… Me dijo que ella ya no le quiere y ahora viene de la gasolinera de hablar con el hombre y así se lo ha dicho porque sabe que el viene a verme y hace el amor conmigo y a ella no le gusta que le pongan los cuernos.

–   Esa mujer ha dejado libre al Hombre de la gasolinera… Él estará dolorido y solo…

… Ahora quisiera poder decirle lo mucho que lo quiero… Que mi corazón estalla, son estallidos de hormigas que parecen esparcirse por el interior de mi ser… Que vivo embriagada del amor que siento por él… Que desespero pensando en él y cómo estará y si se sentirá solo…
Quisiera estar allí y… Hacerle feliz de principio a fin… Regalarle todas mis sonrisas… Hacer el amor hasta sentir su felicidad dentro de mi cuerpo… Me angustia el tiempo de espera para verlo, para sentirlo… Esos momentos con él, se me hacen tan fugaces… Ya no quiero separarme de él…
Él me llena, lo es todo… Es gracioso, divertido… tan brillante… Nunca imaginé conocer a alguien así… Tiene todas las virtudes que pude haber soñado… y a la vez es dulce, tierno, sensible y un amante apasionado… Me conoce más de lo que yo misma me conozco… sabe cuál es mi punto débil y lo acaricia hasta que exploto, Escucha cada uno de mis pensamientos y yo los de él…

La Mujer Solitaria me ha hecho muy feliz al alejarse de él.

EL HOMBRE DE LA GASOLINERA

EL HOMBRE DE LA GASOLINERA

El Hombre Solo seguía sentado en su banco disfrutando de sus recuerdos.

Estaba yo sentado en mi banco preferido de la ribera del río recordando anécdotas pasadas y después de recordar lo que me contó Merlin sobre la Mujer Solitaria, me ha venido a la memoria otra visita que le hice unos días después.

-Hola Merlin, tienes alguna confidencia nueva que contarme.

-PUES SÍ, QUERIDO AMIGO, HA VENIDO A VERME EL HOMBRE DE LA GASOLINERA Y MIRA LO QUE ME HA CONTADO.

– Hola Merlin, soy el Hombre de la Gasolinera me ha dicho La Mujer Solitaria que querías hablar conmigo…

PUES SI, TE ESPERABA PARA QUE ME CONTARAS COMO TE ENCUENTRAS DE ÁNIMO, POR QUE ME HE ENTERADO QUE ESTÁS MUY MEDITABUNDO  Y DECAIDO.

Pues la verdad que si Merlin y es que me enamorado como un gilipollas de La Mujer Solitaria…

MUY BIEN Y ¿ESO ES MALO?… NOME DIGAS HOMBRE, ESO ES ESTUPENDO…

– Si estupendo,,, Eso fue los primeros días, entonces  me amaba apasionadamente, hacíamos el amor en cualquier parte, tan pronto en mi oficina por que venía a verme o a echar gasolina al coche o nos íbamos a mi casa y pasábamos toda la noche amándonos…

Pero un día me di cuenta que estaba en casa de un hombre y no salió en toda la noche…

– Otro día la vi entrar en una casa acompañada de otro hombre y desde entonces ya no soy capaz de hacer el amor agusto con ella…

PERO ME HE ENTERADO QUE TU VAS A CASA DE LA MUJER DE ENFRENTE Y PASAS MUCHO TIEMPO ALLÍ  Y ESO NO LE GUSTA A LA MUJER SOLITARIA.

Eso me ha dicho ella, que no le gusta que le ponga los cuernos, que o me dedico a ella o se larga con el hombre del supermercado.

– Pero es que no es solo el hombre del supermercado, es que también se está tirando a otro que la ayudó a cambiar una rueda pinchada, es que es una fiera.

– JAJAJAJA… Y TU TAMBIEN LO ERES O SI NO SE LO PREGUNTAMOS A LA MUJER DE ENFRENTE.

– Jeje… La Mujer de Enfrente me gusta, pero no estoy enamorado y ella tampoco lo está de mi, somos buenos amigos y lo pasamos bien…

¿PERO HACEIS EL AMOR O NO?

Pues claro que hacemos el amor me gusta verla disfrutar y yo con ella me siento agusto…

BUENO ESPERO QUE TU RELACIÓN CON LA MUJER SOLITARIA TE HAGA FELIZ Y DURE MUCHO TIEMPO.

LOS PERSONAJES PRINCIPALES

LOS PERSONAJES PRINCIPALES

Voy a continuar recordando a los personajes de esta historia…

Los personajes principales de este relato son El Hombre Solo y La Mujer Policía, por un lado pero por otro están La Mujer Solitaria y el Hombre de la Gasolinera, completan el relato, la Mujer Fantasma, el Hombre del Pelo Canoso y barba de cuatro o cinco días,  La Mujer de Enfrente, y la Mujer del Tatuaje

Estos personajes los iré describiendo debido a que hace tiempo que no escribo y para que los nuevos lectores que se incorporan al relato capten el hilo de la historia.

Agradezco a mis lectores que se han incorporado de nuevo sus valiosos comentarios.

El Hombre Solo seguía sentado en su banco preferido junto a la ribera del río, su relax estaba al máximo, se sentía agusto pensando en la joven de la ribera, de pronto una sonriso animo su ánimo.

Que cosas me contaba la Mujer Solitaria, como cambió cuando se enamoró del Hombre de la Gasolinera, en realidad ambos cambiaron.

Madre mía, mi amigo Merlin si que se llevó una sorpresa con lo que le contó La Mujer Solitaria, un día fui a verle para que me contara alguna confidencia..

–Hola Merlin… ¿Tienes algún relato para contarme?, dije nada más verle.

–¡HOMBRE AMIGO MÍO!… TENÍA GANAS DE QUE VINIERAS, NO SABES EL ÉXITO QUE ESTÁS TENIENDO Y LO QUE LA GENTE TE QUIERE…

– … ¿Y eso Merlin?… ¿Que sabes?…

– PUES VERÁS, MIS LECTORES ESTÁN COMENTANDO QUE ERES UNA PERSONA EXCELENTE Y LA MUJER MÁS AUN… QUE FORMAIS UNA BUENA PAREJA AUNQUE ALGUNOS SE PONEN DE PARTE DE ELLA.

–Eso es normal, las mujeres siempre se ponen de parte de las mujeres y los hombres de parte de los hombres

– ESO DE QUE TODAS LAS MUJERES SE PONEN DE PARTE DE LAS MUJERES, NO TE LO CREAS, NO TODAS PIENSAN IGUAL HAY MUCHAS MUJERES QUE TE APOYAN A TI… ESCUCHA LAS CONFIDENCIAS  QUE ME HA HECHO LA MUJER SOLITARIA…

– Merlin te estaba buscando, no me puedo aguantar sin pedirte ayuda y que me consigas la felicidad que has conseguido para tu querido amigo…

– He leído la pena del hombre con su sueño con la Joven de la Ribera, dice que es muy mayor y no la quiere hacer daño, esa clase de hombres tan estupendos no se encuentran tan fácilmente, será posible que pueda sufrir tanto una persona, me daban unas ganas de ir a buscarle y comérmele a besos y caricias para consolarle…

–Pero claro, la mujer me parece que le adora, que le ama y no le importa que se mayor..

– Y claro no podía fallar una buena mujer no puede hacer tanto daño a un hombre bueno y por eso lo abraza y lo besa cada vez que se lo encuentra en la ribera, me he alegrado mucho de su felicidad…

– Y ahora Yo quiero un hombre así… un hombre que siempre me espere, que no se enfade y me abandone porque me acueste y haga el amor con otros.

–¿Te acuerdas lo que te conté del dependiente de la gasolinera?, ¿Ese con el que hice el amor en la oficina de la gasolinera cuando me ayudó a echar gasolina al coche?, pues bien el tío se enamoró perdidamente de mi… no me dejaba ni a sol ni sombra y es que Yo cuando hago el amor doy felicidad a raudales.

–Me prometió que no me dejaría nunca como el otro, el de antes que este, que se enfadó por que hice el amor con él en la gasolinera, pero a este tan enamorado un día le vi un poco cabizbajo y con pocas ganas cuando hacíamos el amor.

–Entonces empecé a darme cuenta que no soportaba que fuera a casa del hombre que me ayudó con las bolsas en el supermercado…

– Ya ves que tontería Merlin, si solo nos vemos una vez a la semana y pasamos la noche juntos, no sé por qué se molesta… a no ser que sea porque le di las gracias al señor que el otro día me ayudó a cambiar la rueda pinchada del coche y el hombre se emocionó cuando le besé en los labios y desde entonces viene todos los días a mi casa a verme.

–  Fíjate Merlin… Si Solo le invito a una cerveza o un café y mientras charlamos sentados en el sofá el me acaricia el pecho y me quita el “Suje”  y yo con esas caricias enseguida me pongo tierna y al final terminamos desnudos haciendo el amor todos los días que viene a verme.

– Pero nada de cama… en el sofá, así que no se por qué se molesta, es que todos los hombres que se enamoran de mi enseguida me dejan, lo quieren todo para ellos solos…

– Pero a este de la gasolinera creo que voy a ser yo el que le mande a freír espárragos, me he dado cuenta que hace muchas visitas a la mujer que vive enfrente de la gasolinera…

– Es una mujer provocadora y el va verla siempre después de cerrar la gasolinera y cuando está conmigo ya no tiene ganas  y eso no lo soporto, o me quiere o no me quiere. Pero eso de que se marche con otra no lo aguanto…

– A ver Merlin ¿Qué te parece?…

– PUES MUJER QUE QUIERES QUE TE DIGA… A MI ME PARECE QUE DEBES DARLE UN POCO DE LIBERTAD Y ASÍ VERÁS COMO EL TE VA A DEMOSTRAR AMOR SIEMPRE.

– No sé Merlin… eso de que se acueste y haga el amor con otras no lo aguanto.  Bueno ya te contaré que ha pasado.

Recordando a La Mujer Solitaria

RECUERDO EL ENCUENTRO EN LA CAFETERÍA

El Hombre Solo sonrió… Recordó algún comentario de la Guerrera Magnética Amarilla y de Antares, estoy recordando a todos los personajes de esta historia.

–Me ha venido a la memoria el recuerdo de una mujer maravillosa, el recuerdo de La Mujer Solitaria, ella tenía una visión de la vida a su medida, después cambio su forma de pensar.

–Era por la tarde y entré en una cafetería a tomar café, me apetecía sentarme y de esta forma podía escuchar la música de fondo o simplemente ver como la gente devoraba sus diferentes meriendas.

Mi sorpresa fue mayúscula estaba lleno y no había mesa libre, me acerqué a la barra y esperé, al momento una mesa se quedó libre y el camarero me indicó que podía sentarme.

Me senté y pedí un café cortado largo de café, estaba esperando que me lo sirvieran cuando se acercó una mujer.

–Por favor le importa que me siente con usted, dijo la mujer un poco avergonzada, no hay sitio y creo que pasará mucho rato hasta que haya mesa libre.

–Por favor Siéntese no hay problema.

La mujer se sentó enfrente de mí, no era muy mayor, podría tener unos 35 años, era muy guapa por lo que aparentaba menos edad.

Vestía con elegancia. Llevaba un traje de chaqueta y pantalón muy ajustado de color granate muy oscuro, la mujer era delgada y la ropa le sentaba de maravilla.

La chaqueta desabrochada dejaba a la vista una blusa de color blanco  abrochada por delante que  permitía adivinar un pecho perfecto.

Parecía que no tenía prisa, o eso me pareció a mí porque  no la vi interés por llamar al camarero para pedir su consumición, la mujer me miraba sin decir nada y yo a ella también la miraba esperando que dijera algo…

Al fin se acercó el camarero a traerme el café y ella aprovecho para pedir.

–Por favor me podría traer un café con leche y una tostada con mantequilla y mermelada.

La mujer tenía una bonita voz, de ese tipo de voz de mujer que si quiere es  capaz de conseguir todo lo que se proponga. 

La miraba y la veía intranquila como si quisiera contar algo, tenía una respiración agitada, me quedé un poco indeciso sin saber que decir, la mujer que estaba sentada enfrente de mí, me estaba dejando pensativo.

Me distraje mirando el paisaje, el lugar era muy bonito, una gran cristalera permitía ver el puerto deportivo que había en un remanso del río construido a propósito por medio de una presa.

 El embarcadero estaba lleno de embarcaciones deportivas.

Miré a la mujer, ella daba pequeños sorbos a su café, de repente empezó a hablarme y a contarme sus inquietudes.

Quiero enamorarme, Me dijo de pronto sin turbarse como si me conociera de toda la vida… Enamorarme de  alguien que se aferre a mi soledad y sea mi salvación… pero cuando lo encuentro, es algo que desaparece con el paso de los días.

Yo soy Una Mujer Solitaria y me gustan las cosas muy claras, a  lo mejor por eso me duran tan poco tiempo los novios.

Necesito un novio, Continuo La Mujer Solitaria, Un novio que haga por mi todo lo que yo no quiero hacer, no soy buena chica, lo sé, ni lo seré nunca,

La Mujer me miró y al ver que Yo la escuchaba siguió contándome.

 Quiero enamorarme de alguien que me respete aunque yo a él no, alguien al que pueda ponerle los cuernos pero que si se entera comprenda el motivo.

Pero a él que no se le ocurra hacer algo así conmigo, me dijo mirándome a la cara para ver mi reacción, La Mujer Solitaria continuó,  Quiero alguien que amanezca conmigo y me prepare el desayuno, que no fume, no beba, no se drogue ni salga de fiesta, ¡POR DIOS, DE FIESTA NO!… dijo la Mujer escandalizada.

Necesito a alguien que me comprenda, continuo  La Mujer Solitaria hablando dejándome cada vez más sorprendido.

 Alguien que me suba la autoestima y le preocupen mis cosas, alguien que  escuche lo que digo y que él me diga alguna cosa bonita de vez en cuando.

Pero ¿Sabe usted? cuando me enamoro de alguien dura poco tiempo y se marcha, dijo La Mujer Solitaria y con cara entristecida continuó hablando.

Cuando le trato con arrogancia, o me voy de fiesta y salgo con otros hombres y llego tarde a casa. Entonces él hace lo mismo sale con otra mujer y eso no lo aguanto, monto en cólera y me pongo muy violenta, por esto es por lo que los novios me duran muy poco.

Bueno, Bueno, me atreví a decir sin convencerme. Seguro que lo encuentras, tranquilízate, la mujer me puso una de sus manos con mucha suavidad encima de una de las mías acariciándomela con ternura y sonriendo me dijo…

Pareces un buen Hombre, dichosa la mujer que te ame y sea correspondida, me gustaría volver a verte para desahogarme.

Pues cuando quieras, suelo venir a menudo a esta cafetería.

La Mujer Solitaria pagó su cuenta y se despidió. Me quedé absorto, pensativo con lo que me había contado La Mujer Solitaria.

Recuerdo como cambió cuando conoció al Hombre de la Gasolinera, que buena pareja…

El Hombre Solo apartó el recuerdo de la Mujer Solitaria porque le había venido a la memoria el recuerdo de su amor, ese amor que le entró en su alma como un flechazo de juventud.

-Madre mía lo que me pasó a mi edad, tan mayor enamorarme de una joven de 30 años.

El Hombre Solo recordó como la conoció.

Estaba yo sentado en mi banco de siempre mirando a  la gente de todas las edades  que pasaban por delante de mi, me gustaba ver la variedad de atuendos sobre todo en los jóvenes.

¡¡¡DE REPENTE MIS PENSAMIENTOS DESAPARECIERON!!!…

¡¡¡MADRE MÍA!!! EXCLAMÉ DANDO UN SALTO.

Sorprendido me quedé de pie admirando a una joven que venía hacia donde Yo me encontraba, venia andando con rapidez.

 El Hombre Solo no dejaba de mirarla desde que apareció por la entrada del paseo. La joven venía en dirección hacia mí,

–Es guapísima, se dijo, sin dejar de mirarla.

La joven vestía una minifalda de color azul oscuro que permitía ver unas bonitas piernas, completaba la vestimenta una blusa de color blanco de manga larga que llevaba remangada hasta medio brazo, la blusa abrochada por delante con adornos en el pecho permitía ver una hermosa figura, la joven llevaba colgado de su hombro un bolso muy abultado y en uno de sus brazos llevaba una chaqueta de color azul oscuro

La joven estaba cada vez más cerca El Hombre Solo la podía ver muy bien, El Hombre Solo estaba fascinado.

¡Madre mía que garbo!, Exclamó para sus adentros… No tiene más de  veinticinco  años, va deprisa está trabajando  o va a algún sitio donde la esperan, desde luego no está de paseo, Pensaba viéndola acercarse.

Su corazón palpitaba a un ritmo frenético, la Joven le estaba causando un impacto increíble, sus andares le estaban embelesando.

El Hombre Solo sin poder remediarlo continuo de pie y a medida que la joven se acercaba la miraba con admiración, y mudo sin poder decir nada la seguía mirando  mientras ella pasaba.

La joven también venía mirándole desde muy atrás… Le miraba muy seria.

Le miraba como si tratara de descubrir algo.

El Hombre Solo, extrañado se miró  la ropa por si tenía algo desabrochado, pero no todo estaba en orden.

 El Hombre Solo de pie embobado, la esperaba para verla de cerca, cuando la joven llego a su altura siguió mirándole y sin pararse y mirándole de arriba a abajo le dijo:

Buenas noches, dijo la joven muy seria sin pararse y continuando con sus andares, volviendo a mirarle de arriba a abajo.

La joven emitió una leve sonrisa que más parecía una mueca y pasó de largo, Yo me quedé sin habla, ni siquiera pude contestar al saludo de la joven.